Durante más de tres décadas he diagnosticado y reparado televisores en Costa Rica. He visto pasar desde los primeros televisores de tubo con bocinas robustas hasta los actuales Smart TVs ultradelgados donde todo parece magia: imagen, conectividad y ahora, sonido tridimensional.
Y si hay una tecnología que despierta curiosidad, confusión y a veces frustración, es Dolby Atmos. Muchos lo ven en las cajas de los televisores o en las pantallas de Netflix, pero pocos entienden realmente qué hace, cómo funciona y si de verdad vale la pena.
Hoy quiero explicarlo sin adornos, desde la experiencia de alguien que no solo ha leído sobre el tema, sino que ha tenido estos televisores abiertos sobre su mesa, con las bocinas en la mano y el oído entrenado para notar la diferencia.

Qué es realmente Dolby Atmos (y qué no lo es)
Dolby Atmos no es un simple “modo de sonido envolvente”. Es una evolución del audio multicanal tradicional. Mientras el estéreo solo separa el sonido entre izquierda y derecha, y el 5.1 lo distribuye a los lados y detrás, Atmos añade la dimensión vertical: el sonido también viene de arriba, creando una esfera sonora alrededor del espectador.
En la práctica, cuando un avión pasa sobre la escena, usted lo escucha pasar por encima; si llueve, las gotas parecen caer desde el techo; y si alguien habla en un punto concreto de la habitación virtual, su voz se percibe exactamente desde allí.
Esto se logra gracias a lo que Dolby llama “objetos de sonido”. Cada elemento sonoro tiene una posición espacial que el televisor o sistema de audio interpreta y reproduce, adaptándose a la cantidad y ubicación de los altavoces disponibles.
Lo que he visto en la realidad, no en la serigrafía de la caja de las Pantallas de TV
He reparado televisores de casi todas las marcas que se comercializan en Costa Rica, y puedo decir con certeza que no todos los equipos que dicen tener Dolby Atmos ofrecen la misma calidad sonora.
Algunos lo aprovechan bien; otros solo usan el logo como un gancho comercial.
Voy a hablar con franqueza técnica sobre lo que he comprobado personalmente:
- Samsung: en modelos como el QN90C y el S95C OLED, Atmos realmente brilla. La función Object Tracking Sound sigue el movimiento de la imagen y proyecta el sonido desde diferentes puntos. El resultado es envolvente, nítido y con buena sensación de altura.
- LG: sus modelos OLED C3 y G3 procesan Atmos con gran limpieza gracias al chip α9. Sin embargo, sus altavoces internos, aunque precisos, se quedan cortos en potencia. Con una barra de sonido compatible, el salto es notable.
- Sony: en televisores Bravia XR como el A80L, el panel mismo actúa como parlante. Es una de las soluciones más elegantes que he visto; las voces literalmente parecen salir de la pantalla.
- Hisense: los modelos U8K y U7K son muy equilibrados. Reproducen Atmos con fuerza y claridad, especialmente si se activan los modos de mejora de audio. Su relación calidad/precio es excelente.
- TCL: el C845 tiene potencia de sobra e incluso un pequeño subwoofer integrado. Aquí Atmos se percibe con cuerpo y buena distribución.
- AOC y Westinghouse: suelen incluir compatibilidad Atmos a nivel de decodificación, pero sin una estructura acústica que permita apreciarlo plenamente. El resultado depende del tamaño del televisor y del espacio donde se use.
- RCA, JVC, Panasonic y Telstar: hay modelos nuevos que declaran Atmos, pero su desempeño varía. En muchos casos, el efecto es mínimo debido a la falta de potencia o diseño acústico.
La lección es simple: Atmos no suena igual en todos los televisores.
El procesador, el tamaño, el diseño de bocinas y la calibración hacen toda la diferencia.
El papel del procesador y del sistema operativo
No basta con que el televisor tenga altavoces potentes. El sistema operativo y el procesador de audio también influyen mucho.
He notado que:
- Google TV y Android TV (en marcas como TCL, Hisense, AOC o RCA) manejan Atmos correctamente siempre que el chip sea moderno y el HDMI tenga salida eARC.
- Tizen (Samsung) y webOS (LG) procesan Atmos con gran eficiencia, sobre todo en gamas medias y altas.
- Los televisores con sistemas más simples —como algunos Linux o personalizados— pueden mostrar el ícono “Dolby Atmos” sin decodificarlo realmente.
La clave está en el soporte para Dolby Digital Plus o Dolby TrueHD. Si el televisor no tiene esos códecs, lo que llega al oído será un audio normal, aunque el menú diga otra cosa.
Cómo aprovechar Dolby Atmos de verdad
Muchos usuarios compran un Smart TV nuevo y, después de la emoción inicial, me dicen: “Rodrigo, no noto diferencia en el sonido”.
Eso ocurre por tres razones muy comunes:
- El contenido no está en Dolby Atmos.
No todo lo que ofrece Netflix o Disney+ tiene este formato. Busque el ícono “Dolby Atmos” junto al título. - El televisor no está configurado correctamente.
Hay que activar el modo de sonido envolvente o salida digital compatible en los ajustes de audio. - Las bocinas integradas son limitadas.
Un televisor delgado no puede producir graves profundos ni altura real sin ayuda externa.
Por eso, si desea experimentar Atmos en su totalidad, recomiendo tres opciones prácticas:
- Conecte una barra de sonido Atmos mediante HDMI eARC (ejemplo: LG SC9, Samsung Q800C o Hisense HS512).
- Use un servicio de streaming que realmente emita en Atmos.
- Ajuste la ubicación del televisor y evite obstáculos acústicos.
Con estos pasos, la diferencia se nota: el sonido se abre, se siente envolvente y deja de salir “solo de la pantalla”.
Cuándo vale la pena pagar por Dolby Atmos
Aquí hablo con honestidad técnica:
- En un televisor de gama media o alta, sí vale la pena pagar por Dolby Atmos. Se nota y enriquece la experiencia visual y auditiva.
- En un televisor básico o económico, no espere milagros. El logo estará allí, pero la sensación 3D será mínima.
Es mejor invertir en un modelo equilibrado, con buena acústica y potencia real, que en uno barato que solo diga “Atmos”.
En resumen: Atmos no es una promesa mágica, es una herramienta que depende de la calidad del equipo que la reproduce.
Reflexión final: entre la verdad y el marketing
Después de tantos años entre circuitos, soldaduras y pruebas de sonido, uno aprende a distinguir la diferencia entre innovación real y publicidad.
Dolby Atmos es una innovación real, pero también ha sido usada como herramienta de marketing por fabricantes que no la implementan correctamente.
He abierto televisores donde el logotipo luce grande en la caja, pero el altavoz interno no supera los 5 vatios. Y también he probado otros, sin tanto ruido publicitario, que logran una sensación sonora magnífica.
Por eso siempre le digo a mis clientes:
“No se deje impresionar por la etiqueta. Escuche, compare y sienta. El oído no miente.”
Dolby Atmos es una tecnología valiosa, siempre que se acompañe de ingeniería y honestidad técnica.
El sonido es la mitad de la experiencia visual, y por fin los televisores modernos lo están entendiendo.
En Costa Rica ya se consiguen modelos con Dolby Atmos que realmente valen la inversión, siempre que el comprador esté bien informado.
Mi recomendación es simple: antes de comprar, investigue, escuche y consulte.
El oído, más que las especificaciones, será su mejor guía.
Rodrigo Rodríguez
Técnico con más de 30 años de experiencia diagnosticando y reparando televisores en Costa Rica.
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